La Expulsión del Jardín del Edén

(La interpretación de un Francmasón)

Traducido de: https://www.rimasons.org/freemasonry-community-rhode-island/masonic-news/59-the-anchor/398-the-expulsion-from-the-garden-of-eden

Edgardo Gonzalez-Lopez

Durante una reciente visita al Museo de Bellas Artes de Boston, me cautivó «La expulsión del jardín del Edén» de Thomas Cole.

The Expulsion from the Garden of Eden (photograph)

La simetría de la pintura, la cueva en el medio y el sorprendente contraste entre la luz y la oscuridad llamaron inmediatamente mi atención. Al observar más de cerca, noté las pequeñas figuras humanas que cruzaban el puente y se alejaban de la cueva: Adán y Eva. ¡Qué forma tan inusual de ilustrar esta historia bíblica! ¿No deberían ser el centro de atención?

“Thomas Cole (1801-1848) fue un artista estadounidense y un ecologista pionero. Fue el fundador del influyente movimiento artístico conocido hoy como la Escuela del río Hudson de la pintura de paisajes estadounidense.” https://thomascole.org

El entusiasmo de Cole por el paisaje estadounidense intacto es evidente en esta obra. Quizás esto explica por qué la naturaleza misma parece ser el personaje principal de la pintura, especialmente el juego de luz y oscuridad, una dualidad que está presente en todos los aspectos de la vida.

Como Francmasón, encuentro este contraste intrigante. ¿Es una mera coincidencia que el lado iluminado esté a la derecha y el lado oscuro a la izquierda, reflejando la representación tradicional de Oriente y Occidente? Por supuesto, el lado luminoso de la pintura representa el Jardín del Edén con colores vibrantes y árboles frondosos, mientras que el otro lado parece desolado. Quizás se trate de una representación de la interpretación de Cole del impacto humano en la naturaleza, también simbolizado en Adán y Eva quienes se encuentran en ese lado oscuro. En nuestro mundo moderno, podemos ver claramente esos efectos en el medio ambiente, y ahí reside el poder del arte: esta conexión permite al artista “hablarnos” a través del tiempo.

Ahora bien, en mi opinión, ambos lados de la pintura siguen siendo parte del mismo paisaje, ¿verdad? Sí, por supuesto, está la cueva en el medio que aparentemente separa ambos lados, pero incluso esa cueva tiene un límite en su cima. La bóveda celeste de arriba es el mismo y unifica todos los elementos. Entonces, ¿cuál es la razón de esta aparente separación de la luz y la oscuridad? Pues bien, ese es precisamente el misterio al que nos enfrentamos los humanos y probablemente una pregunta que se harían Adán y Eva en la escena, sintiéndose muy pequeños ante la naturaleza y sus misterios.

Una cosa es cierta: esta pregunta nos motiva a seguir buscando la Verdad, “encontrar nuestro camino de regreso a ese Jardín del Edén” y experimentar la Presencia Divina en el centro, que conecta todo. Para los Francmasones, esta búsqueda tiene un significado particular, ya que la Verdad se erige como uno de nuestros principios fundamentales, junto con la Ayuda mutua y el Amor Fraternal. Y así como un artista como Thomas Cole puede comunicarse a través de generaciones por medio de su arte, estos principios masónicos esenciales se han transmitido a través de símbolos durante siglos, formando una cadena ininterrumpida de sabiduría y tradición.

La próxima vez que visites el Museo de Bellas Artes, asegúrate de buscar esta pintura, ¡te aseguro que valdrá la pena!

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