Por Q.·.H.·. Ramiro Garduño Romero
El 18 de agosto de 1790, el primer presidente de los Estados Unidos de América llegó a Newport, Rhode Island. Esa visita dejó una huella imborrable en la historia de nuestra Gran Logia y en la construcción de la libertad estadounidense.

El camino masónico de Washington
George Washington fue iniciado en la fraternidad el 4 de noviembre de 1752 en la Logia de Fredericksburg, Virginia, a la edad de veinte años. Progresó a través de los grados hasta convertirse en Maestro Masón en agosto de 1753. Según el George Washington Masonic National Memorial, el Hno.·. Washington adoptó los principios de amor fraternal, socorro y verdad como parte de su visión para fundar una República. Cuando se constituyó la Logia Alexandria en Virginia, fue elegido su primer Venerable Maestro en 1788, un cargo que aceptó aun cuando las exigencias de la presidencia pesaban sobre él.
La relación entre la Francmasonería y la fundación de los Estados Unidos de América fue de convicción compartida. Las logias de la América colonial eran espacios donde hombres de diferentes confesiones y orígenes se reunían bajo un código moral común arraigado en los ideales de la Ilustración: razón, tolerancia y dignidad individual. Varios de los Padres Fundadores —Benjamin Franklin, Paul Revere y John Hancock— eran hermanos. La toma de posesión presidencial de George Washington en 1789 se celebró sobre una Biblia masónica perteneciente a la Logia San Juan N.º 1 de Nueva York. Los historiadores de Mount Vernon documentan que Washington describió a la Masonería como un vehículo para la mejora moral y la cohesión social.
La gira por Rhode Island
Rhode Island fue el último de los 13 estados originales en ratificar la Constitución en mayo de 1790. La gira del Presidente Washington por el estado en agosto de ese año fue un acto de reconciliación nacional. En Newport, una figura ocupó un lugar central en los intercambios del día: Moses Seixas, presidente (celador) de la Sinagoga Touro y Venerable Maestro de la Logia Rey David N.º 1. Desde esta doble posición, presentó al Presidente Washington dos discursos que definirían la jornada.
- El discurso de la Congregación Hebrea: Presentado el 17 de agosto, el V.·. Seixas expresó su gratitud por el liderazgo del Presidente Washington y buscó asegurar la libertad religiosa bajo el nuevo gobierno. El Presidente Washington respondió al día siguiente con palabras que se han convertido en parte del patrimonio de la nación: afirmó que el gobierno de los EE. UU. no otorga una «mera tolerancia» a los de otras confesiones, sino que reconoce la libertad de conciencia como un derecho. Su referencia a Miqueas 4:4 (la imagen de cada persona sentándose bajo su propia parra e higuera sin que nadie los atemorice) se ha convertido en un texto fundamental del pluralismo religioso estadounidense.
- El discurso de la Logia Rey David: El V.·. Seixas presentó este segundo discurso en su calidad de Venerable Maestro, aclamando a Washington como hermano y reconociendo sus contribuciones a la nación. Las actas de la logia documentan los preparativos: se convocó a una reunión de emergencia el 7 de agosto para redactar el mensaje. En su respuesta del 18 de agosto, el Presidente Washington elogió los principios sobre los cuales descansa la fraternidad masónica y expresó su voluntad de promover los intereses de la sociedad masónica y de ser considerado por ella como un hermano.

Un legado de pluralismo
El doble liderazgo del V.·. Seixas sirvió de puente entre las comunidades judía y masónica de Newport, reflejando los valores de tolerancia y virtud moral defendidos por la fraternidad. Aunque el Presidente Washington no entró en la Sinagoga Touro durante su visita de 1790 (habiendo asistido previamente a una asamblea municipal allí en 1781), la correspondencia de ese día sigue siendo un referente para el pluralismo religioso del país.
Para la Gran Logia de Rhode Island, estos intercambios nos recuerdan que la fraternidad estuvo presente en el nacimiento de la democracia estadounidense como una hermandad de hombres comprometidos a construir algo digno de la posteridad. La escuadra y el compás que el Presidente Washington usó en la Logia Alexandria son las mismas herramientas que tomamos hoy. El trabajo continúa.
Referencias
- Founders Online, Archivos Nacionales. «George Washington to the Masons of King David’s Lodge, Newport, Rhode Island, August 18, 1790».
- George Washington’s Mount Vernon. «George Washington and Freemasonry: A Biographical Guide».
- George Washington Masonic National Memorial. «General Washington’s Masonic Career».
