En conmemoración del 250 Aniversario de la Independencia de los Estados Unidos 2026
Por: V∴H∴ Ramiro Garduño1
Logia Libertad No. 50 de la Grand Lodge of Rhode Island F. & A.M.
“Dímelo y se me olvida. Enséñame y me acuerdo. Involúcrame y aprendo”
Benjamín Franklin
Las 13 colonias británicas asentadas en el noreste de lo que hoy conocemos como Estados Unidos de América firmaron su acta de declaración de independencia de la Corona británica en 1776. En ese hecho tan trascendente destaca una figura que ocupaba la intersección de la ciencia, la política, la filosofía y la fraternidad masónica como ninguna otra: Benjamin Franklin. Impresor, inventor, diplomático, legislador, estadista, Masón, y arquitecto de la nación americana.
A 250 años de distancia, Franklin es un referente sobre cómo los principios masónicos— amor fraternal, alivio y verdad— pueden traducirse en norma positiva, en constitución escrita, en república duradera. Su trayectoria ofrece un modelo de análisis sobre cómo esos principios se codifican en arquitectura institucional.
Primeros años
Benjamín Franklin nació el jueves 17 de enero de 1706 en Boston, Massachusetts. Era el decimoquinto de diecisiete hijos de Josiah Franklin, fabricante de velas y jabones, e hijo de su segunda esposa, Abiah Folger, oriunda de una familia puritana. Su educación formal fue breve —apenas hasta los diez años— pero su disciplina autodidacta lo convirtió en uno de los intelectuales más formidables de su época.
Trabajó primero junto a su padre en la cerería familiar y, a los doce años, ingresó como aprendiz en la imprenta de su hermano mayor, James. Cuando Franklin tenía quince años, James fundó el New England Courant —primer periódico verdaderamente independiente de las colonias americanas—, donde el joven Benjamín publicó clandestinamente catorce ensayos bajo el seudónimo Silence Dogood, sus primeros escritos conocidos.
En 1723, rotas las relaciones con su hermano, Franklin abandonó Boston rumbo a Filadelfia, donde encontró empleo como tipógrafo. Viajó dos años a Inglaterra para perfeccionar el oficio y, a su regreso, ascendió con rapidez dentro de la industria tipográfica.
En 1730 tomó a su cargo la Pennsylvania Gazette, fundada por otro impresor dos años antes, y la convirtió en el periódico más influyente de las colonias. Tres años después lanzó el Poor Richard’s Almanack (1733–1758), cuya popularidad e América solo fue superada por la Biblia y cuya fama se extendió pronto por Europa.
Ascenso en el Arte Real
En febrero de 1731, a los veinticinco años, Franklin fue iniciado en la St. John’s Lodge de Filadelfia2. Su ascenso dentro del Arte fue tan veloz como en los negocios: en 1732 era ya Segundo Gran Vigilante de la Gran Logia Provincial de Pennsylvania; en 1734, Gran Maestro del mismo cuerpo. Ese mismo año publicó las Constituciones de Anderson, primer libro masónico impreso en América, consagrándose así como el primer codificador institucional de la fraternidad en el Nuevo Mundo3.
Franklin concibió la masonería como un laboratorio de virtud republicana: un espacio donde hombres de distintas confesiones se reunían bajo la razón, el debate ordenado y el perfeccionamiento moral como código común. Esos mismos valores los traduciría, décadas después, en arquitectura constitucional.
Ese año formalizó también su vida familiar: tomó a Deborah Read como compañera de vida—relación que legalizaron en 1730— con quien tuvo tres hijos: William, Francis y Sarah. Su independencia económica, consolidada hacia 1748 gracias al éxito editorial, le permitió volcarse hacia la ciencia, la filantropía y la política.
Fundó la primera biblioteca pública de Filadelfia, la primera compañía de bomberos voluntarios de la ciudad (1736), el Hospital de Pennsylvania y la que hoy es la Universidad de Pennsylvania. La energía que no gastaba en imprimir, la dedicaba a construir instituciones.
Las logias como sistemas autónomos
Igual que en nuestros días, las logias de la América colonial, eran espacios donde hombres de distintas confesiones, oficios y condiciones sociales se reunían bajo un código moral común fundado en la razón, la tolerancia y el perfeccionamiento del individuo. En términos de teoría del derecho, las logias funcionaban como sistemas normativos autónomos: tenían su propia constitución, sus propios procedimientos deliberativos, sus propias sanciones y su propio sistema de reconocimiento de autoridad legítima.
Estos eran exactamente los valores que Franklin tradujo en arquitectura política. La tesis de Matthew Bauer, depositada en la Harvard University Extension School, documenta que la fraternidad le abrió redes de confianza que resultaron decisivas para sostener la Revolución4. Franklin entendía la masonería como vehículo del arte de la virtud: una aproximación sistemática y habitual al perfeccionamiento moral que se corresponde con la estructura de grados de la fraternidad.
Desde una perspectiva jurídico-constitucional, el momento fundacional estadounidense puede leerse como la codificación positiva de un sistema de valores que las logias masónicas ya practicaban operativamente desde décadas atrás. La separación entre poder ejecutivo y legislativo, la supremacía de la ley escrita sobre la voluntad del gobernante, el principio de que ningún dogma particular puede legislar sobre la conciencia colectiva. Son el derecho consuetudinario de las logias americanas, trasladado al lenguaje constitucional de una nueva república.
«Estando persuadido de que una justa aplicación de los principios sobre los que se funda la Fraternidad Masónica debe promover la virtud privada y la prosperidad pública…» — George Washington a los Masones de la Logia King David, Newport, Rhode Island, 18 de agosto de 1790.
Las palabras de Washington a los masones de Newport capturaron una convicción compartida por ambos hombres: que los principios masónicos no eran ajenos a los ideales republicanos, sino continuos con ellos. La razón, la tolerancia, la fraternidad y el rechazo a la autoridad arbitraria eran la gramática tanto de la Logia como de la Constitución56.
Carrera política y el inicio de la crisis
Franklin sirvió como secretario (1736–1751) y luego como miembro (1751–1764) de la legislatura colonial de Pennsylvania, y como administrador general de correos de las colonias (1753–1774). En 1754 representó a Pennsylvania en el Congreso de Albany, donde presentó su Plan de Unión—primer proyecto formal de confederación entre las colonias—, que, aunque rechazado por las asambleas coloniales por considerarlo invasivo de sus competencias, anticipaba con precisión el federalismo que la Constitución de 1787 codificaría.
En 1760, durante su primera estancia en Londres como agente colonial, fue nombrado Gran Maestro Provincial (Provincial Grand Master) de la Gran Logia de Inglaterra, cargo consignado en las Actas de la Gran Logia y documentado en las Constituciones de Noorthouck (1784)7. Era, simultáneamente, el representante colonial de Pennsylvania ante el Parlamento británico y el delegado masónico de la Corona inglesa en América: dos posiciones que pronto colisionarían entre sí.
La crisis del Stamp Act (1765) fue su punto de inflexión político. Inicialmente creyó inevitable la aprobación y centró sus esfuerzos en lograr su derogación, lo que sus adversarios leyeron como aceptación. Su defensa pública de los derechos americanos ante la Cámara de los Comunes, donde testificó con una precisión jurídica que dejó sin argumentos a los defensores de la ley, restauró su reputación y lo convirtió en el portavoz más célebre de los intereses coloniales en Europa.
Franklin regresó a Filadelfia en mayo de 1775 y se incorporó de inmediato al Congreso Continental. Al año siguiente integró el comité redactor de la Declaración de Independencia.
Su discurso del 17 de septiembre de 1787 en la Convención Constitucional merece atención desde la perspectiva del derecho parlamentario. Franklin no argumentaba que la Constitución fuera perfecta; argumentaba que la duda individual no debería bloquear el consenso institucional, y que la humildad epistemológica —el reconocimiento de los límites del propio juicio— es una condición del buen funcionamiento de las asambleas deliberativas. Era, en otros términos, el principio del debate ordenado en logia aplicado al más alto cuerpo deliberativo de una nación en formación.
Desde una perspectiva comparada, el caso Franklin ilustra una tesis que el constitucionalismo moderno ha tendido a relegar: que el derecho público no se reduce a sus textos codificados, sino que requiere una capa anterior de valores compartidos capaz de dar sentido y límite a esos textos. Esto es, en el lenguaje del common law, lo que en el campo académico se llamó constitutional conventions: normas no escritas pero vinculantes que organizan el ejercicio del poder antes de que la ley positiva intervenga. Franklin las vivía en la logia y las codificó en la república.
La misión en Francia y diplomacia en Europa
Franklin partió a Francia en diciembre de 1776 con setenta años. Mientras el Ejército Continental libraba batallas con recursos escasos y el Congreso se quedaba sin fondos, sin ejército ni tratado, aprovechó su reputación, su inteligencia y la fraternidad masónica para hacer lo que ningún instrumento formal podía garantizar: la supervivencia de la Revolución.
En 1778 fue admitido en la Loge des Neuf Sœurs (Logia de las Nueve Hermanas) de París, fundada en 1776 por el astrónomo Jérôme de Lalande8. Esa logia era un espacio de encuentro intelectual de la Ilustración francesa: filósofos, científicos, diplomáticos y artistas que formaban la clase dirigente de ideas de Europa. Franklin sirvió como su Venerable Maestro entre 1779 y 1781, siendo reelegido en 1780. Weisberger ha documentado que Franklin utilizó su posición de liderazgo en la Logia para obtener apoyo financiero para América, desarrollar las relaciones personales necesarias para su misión diplomática y generar respaldo a la causa americana entre la clase dirigente e intelectual francesa9.
Uno de los momentos más documentados fue cuando Franklin, actuando como conductor de la ceremonia —junto con Antoine Court de Gébelin—, acompañó al anciano Voltaire a su iniciación el 7 de abril de 177810. Los dos hombres se abrazaron ante la logia en un gesto que el París ilustrado leyó como el sello simbólico de la alianza transatlántica. Semanas después de esa ceremonia, Francia reconoció formalmente a los Estados Unidos. A finales de ese año el Tratado de Alianza estaba firmado.
Conviene subrayar el significado jurídico-institucional de este episodio. Franklin no utilizó la logia como un instrumento de corrupción o como un canal de influencia informal al margen del derecho público. La utilizó como lo que es, en su mejor versión: un espacio donde los actores políticos pueden construir la confianza que los acuerdos formales requieren como condición previa. La logia no sustituyó al tratado, lo hizo posible.
La colección Founders Online de los Archivos Nacionales conserva la correspondencia de la Logia con Franklin, incluyendo las presiones que recibió por parte de las autoridades reales y eclesiásticas por su asociación con la causa americana, lo que da la medida de cuán seriamente esa asociación fue tomada por quienes tenían el poder.11
Entre 1779 y 1785, como Ministro Plenipotenciario, Franklin condujo la diplomacia americana en Francia. Junto con John Jay y John Adams negoció el Tratado de París (1783), que puso fin a la Guerra de Independencia y estableció las fronteras de la nueva república.
Libertad de consciencia–la relación con Rhode Island
La relación de Rhode Island con la generación fundadora estuvo desde el principio definida por su insistencia en la prioridad de la conciencia sobre la autoridad del Estado. Fundada por Roger Williams sobre el principio de la libertad religiosa, fue el último de los trece estados originales en ratificar la Constitución, haciéndolo en mayo de 1790, tras una resistencia prolongada a un gobierno federal al que temía como amenaza para esa libertad.
Franklin no vivió para ver la ratificación de Rhode Island. Murió el 17 de abril de 1790, semanas antes de que el estado se uniera a la Unión. Pero su legado intelectual le dio forma a los mismos argumentos que hicieron posible esa ratificación: la Primera Enmienda, la separación entre iglesia y estado, el principio de que el gobierno deriva su autoridad del consentimiento de los gobernados. Eran la traducción política de valores que Franklin había absorbido y practicado a lo largo de seis décadas de vida masónica.
En agosto de ese mismo año, el presidente George Washington visitó Newport. Moses Seixas, Venerable Maestro de la Logia King David y Vigilante de la Sinagoga Touro, se dirigió a él en nombre tanto de la congregación hebrea como de la fraternidad masónica. La respuesta de Washington —invocando Miquéas 4:4 y comprometiendo al nuevo gobierno a garantizar no la «mera tolerancia» sino la plena libertad de conciencia— se apoyó en un lenguaje moral que Franklin había hecho gramática de la vida pública americana.
Este episodio tiene una dimensión constitucional que el discurso histórico suele pasar por alto. La distinción que Washington establece entre tolerancia y libertad de conciencia es una precisión jurídica de primera importancia. La tolerancia es una concesión del poder; la libertad de conciencia es un derecho anterior al poder. En esa distinción —formulada por un presidente masón que escribía a un Venerable Maestro— está condensado el nodo ideológico que une la filosofía masónica del siglo XVIII con el constitucionalismo liberal moderno.12
El legado en 2026
En 2026, al conmemorar los 250 años de la independencia de los Estados Unidos, la Logia Libertad No. 50, primera logia hispanoparlante en el Valle de Providence, Rhode Island, examina lo que el legado de Franklin significa para la misión masónica hoy.
Franklin construyó puentes a través de fronteras jurisdiccionales, lingüísticas y nacionales al servicio de una causa más grande que cualquier logia o colonia en particular. La Logia Libertad No. 50, fundada en 2023 bajo la Gran Logia de Rhode Island, ha seguido la misma lógica: convocó al I Encuentro Virtual de Logias Hispanoparlantes el 21 de marzo de 2026, reuniendo doce logias de seis jurisdicciones —Rhode Island, Massachusetts, Nueva York, el Distrito de Columbia, Pennsylvania, y New Jersey— para construir la Asociación de Logias Hispanoparlantes, una red de cooperación, instrucción y apoyo fraternal para la comunidad masónica hispana de los Estados Unidos y más allá.
Desde la perspectiva del derecho, esta iniciativa reproduce exactamente la lógica que Franklin aplicaba: antes del tratado formal, la red de confianza. Antes de la norma positiva, los valores compartidos. La cadena no es una estructura jurídica en sentido técnico; es la condición de posibilidad de cualquier estructura jurídica futura entre jurisdicciones que comparten lengua, tradición y vocación.
Franklin entendía que una logia no es un edificio. Es una red de confianza, de valores compartidos, de hombres que reconocen en el otro el mismo compromiso con la razón, la virtud y el bien común. Esa comprensión, forjada en Filadelfia en 1731, puesta a prueba en los salones de París, y consagrada en los documentos fundacionales de una república, sigue siendo el principio que anima esta fraternidad en Rhode Island hoy.
Doscientos cincuenta años después de la Declaración de Independencia, la obra que Franklin inició continúa: construir, en cada generación y en cada idioma, la república de conciencia que los hermanos fundadores concibieron.
Larga vida a la República Americana, larga vida a los constructores, larga vida a la fraternidad de hombres libres y de buenas costumbres.
Nota editorial sobre fuentes y correcciones factuales
La biografía de referencia utilizada como punto de partida es la ficha publicada por la Administración Nacional de Archivos y Registros de los Estados Unidos (NARA): “Benjamin Franklin,” Archivos Nacionales — En Español, última revisión 15 de agosto de 2016, https://www.archives.gov/espanol/dia-de-la-constitucion/benjamin-franklin.html.
Dicha ficha fue contrastada con fuentes primarias, detectándose dos imprecisiones corregidas en el presente texto:
Primera correción — Lugar en la familia. NARA indica que Franklin era “el décimo hijo” de su padre. Fue el décimo y último hijo varón de Josiah Franklin con su segunda esposa Abiah Folger, pero el decimoquinto contabilizando los hijos de ambos matrimonios. Así lo consigna el propio Franklin en su Autobiografía y múltiples fuentes académicas. El presente artículo adopta la cifra completa por ser la históricamente precisa.
Segunda correción — Rango del New England Courant. NARA lo describe como “el cuarto periódico de las colonias.” Fue el tercer periódico de Boston y el primer periódico verdaderamente independiente de las colonias americanas. Véase: Library of Congress, https://guides.loc.gov/noteworthy-newspaper-issues/new-england-courant.
Notas al pie de página
- Abogado mexicano con postgrado en Derecho Legislativo y Parlamentario.
Maestro Masón, Logia Libertad No. 50, GLRI.
Past Master de la R∴L∴S∴ Gran Legión del Águila Negra No. 178
Grado 32° del R∴E∴A∴A∴ (Jurisdicción de México), Grado 29° (Northern Masonic Jurisdiction, NMJ),
Shriner. ↩︎ - Scottish Rite Masonic Museum & Library; Founders Online, National Archives, St. John’s Lodge Account, 24 June 1731, https://founders.archives.gov/documents/Franklin/01-01-02-0063 ↩︎
- Benjamin Franklin (ed.), The Constitutions of the Free-Masons (Philadelphia, 1734), https://digitalcommons.unl.edu/libraryscience/25 ↩︎
- Matthew David Bauer, “The Grand Secret: Benjamin Franklin’s Autobiography and Freemasonry”, Master’s thesis, Harvard University Extension School, 2010, https://dash.harvard.edu/entities/publication/5f4e2b9d-d3fb-4ca4-9533-c4f870e95835 ↩︎
- Ramiro Garduño Romero, «George Washington Visits King David Lodge in Newport,» Rhode Island Freemason 51, no. 6 (April/May 2026): 6–7 ↩︎
- Founders Online, National Archives, “George Washington to the Masons of King David’s Lodge, Newport, Rhode Island, August 18, 1790,” https://founders.archives.gov/documents/Washington/05-06-02-0136 ↩︎
- John Noorthouck (ed.), Constitutions of the Antient Fraternity of Free and Accepted Masons (London: J. Rozea, 1784), p. 276, https://archive.org/details/bim_eighteenth-century_constitutions-of-the-ant_anderson-james_1784; Encyclopedia Masonica, s.v.
“Franklin, Benjamin,” Universal Co-Masonry, https://www.universalfreemasonry.org/en/encyclopedia/franklin-benjamin ↩︎ - Scottish Rite Masonic Museum & Library, “Benjamin Franklin and the Lodge of Nine Sisters,” https://www.srmml.org/benjamin-franklin-and-the-lodge-of-nine-sisters/ ↩︎
- R. William Weisberger, “Parisian Masonry, the Lodge of the Nine Sisters, & the French Enlightenment,” Heredom 10 (2002): 159–196; Weisberger, “Benjamin Franklin and the Lodge of the Nine Sisters,” Pennsylvania History: A Journal of Mid-Atlantic Studies, https://journals.psu.edu/phj/article/download/24572/24341/0 ↩︎
- La fecha del 7 de abril de 1778 es la consignada por Louis Amiable, Une Loge Maçonnique d’Avant 1789 : La Respectable Loge Les Neuf Sœurs (París, 1897), p. 65, y por Pierre Mollier, “Benjamin Franklin: Retour à Paris,” Humanisme 279, n° 4 (2007): 121–123. La Wikipedia en lengua inglesa cita el 4 de abril siguiendo a una fuente secundaria distinta; se adopta la fecha de las fuentes primarias francesas por criterio de cercanía documental ↩︎
- Founders Online, National Archives, “Loge des Neuf Soeurs to Benjamin Franklin, [before 21 May 1779],” https://founders.archives.gov/documents/Franklin/01-29-02-0441 ↩︎
- Founders Online, National Archives, “George Washington to the Masons of King David’s Lodge, Newport, Rhode Island, August 18, 1790,” https://founders.archives.gov/documents/Washington/05-06-02-0136 ↩︎
Bibliografía
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Bauer, Matthew David. “The Grand Secret: Benjamin Franklin’s Autobiography and Freemasonry.” Master’s thesis, Harvard University Extension School, 2010.
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Franklin, Benjamin (ed.). The Constitutions of the Free-Masons. Philadelphia, 1734. University of Nebraska–Lincoln:
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Garduño Romero, Ramiro «George Washington Visits King David Lodge in Newport,» en la serie «Men Who Make a Difference,» Rhode Island Freemason 51, no. 6 (April/May 2026): 6–7.
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National Archives and Records Administration (NARA). “Benjamin Franklin.” Archivos Nacionales de los Estados Unidos — En Español. Última revisión: 15 de agosto de 2016. https://www.archives.gov/espanol/dia-de-la-constitucion/benjamin-franklin.html.
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